Hubo un problema al cargar el contenido.
En un bloque sólido y sin distinciones partidistas, los alcaldes de ocho municipios de la Ribera de Chapala se reunieron este 17 de marzo para manifestar su rechazo a la falta de información por parte del Gobierno Federal respecto a la construcción de la Presa Solís, en Guanajuato. Los mandatarios advirtieron que el proyecto amenaza la estabilidad del cuerpo de agua más grande de México y el sustento de la región.
El encuentro, celebrado en las instalaciones de la Cámara de Comercio de Guadalajara, tuvo como objetivo definir las acciones de la denominada “Liga de la Ribera”. Este colectivo exige a la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) datos técnicos precisos sobre las afectaciones que sufrirá el lago ante el trasvase de agua destinado a abastecer a 10 municipios guanajuatenses, beneficiando principalmente a un corredor industrial.
Liderado por el munícipe de Chapala, Alejandro de Jesús Aguirre Curiel, el grupo contó con la participación de los alcaldes: José Santiago Coronado Valencia (Tizapán el Alto); Juan Diego Fonseca Zepeda (Tuxcueca); Hugo David García Vargas (Jocotepec); Arturo Israel Ascencio Gómez (Poncitlán); Deysi Nallely Ángel Hernández (Ocotlán); César Molina Sahagún (Jamay) y Ricardo Hernández Becerra (La Barca).
“El Lago de Chapala no es solo un cuerpo de agua; es vida, sustento y patrimonio para miles de familias”, afirmó Aguirre Curiel, subrayando que la Ribera trabajará en unidad para garantizar que cualquier decisión sobre la cuenca considere a las comunidades que dependen de ella.
La preocupación de los ediles se fundamenta en la magnitud del proyecto. El Acueducto Solís-León, con una extensión de 201 kilómetros, pretende extraer 119,91 millones de metros cúbicos de agua anuales.
Para poner la cifra en perspectiva, dicho volumen representa aproximadamente el 50.7% del agua que actualmente se extrae de Chapala para abastecer a toda la Zona Metropolitana de Guadalajara (236.5 millones de metros cúbicos al año).
Por su parte, el alcalde de Jocotepec, Hugo David García Vargas, enfatizó que la movilización trasciende los colores políticos: “Estamos hablando del futuro de más de 400 mil personas: pescadores, agricultores y prestadores de servicios”.
A esta postura se sumó la alcaldesa de Ocotlán, Deysi Nallely Ángel, quien calificó al lago como un “regulador natural de nuestro clima” cuyo cuidado no admite divisiones. Se espera que en los próximos días se sumen formalmente al movimiento sectores productivos de la región para presionar a las autoridades federales.
Tu donativo fortalece a nuestros periodistas, permitiéndoles seguir investigando, informando y contribuyendo a una opinión pública crítica y bien informada.
Juntos, impulsando el periodismoContáctanos y haz tu donativo
Suscríbete en Semanario Laguna para poder participar