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En la historia política de Chapala existen algunos personajes políticos cuyo nombre quedó por varias razones. Uno de ellos fue Mario Rosales Anaya, quien fue presidente municipal y alcanzó las diputaciones federal y local, además de haber sido delegado del Registro Agrario. También ocupó puestos en el PRI cuando ese instituto político no tenía una oposición real; ser candidato era garantía de triunfo. El finado Rosales Anaya fue maestro de las generaciones siguientes de priistas, varios de ellos hoy ya militantes del PAN y de Movimiento Ciudadano. Más allá de la afiliación partidista, el genio de la política en el municipio fue él.
Fue alcalde en los ochenta y todavía durante toda esa década y parte de los noventa siguieron ganando la presidencia, hasta que Raúl Robles Puga la gana por el PAN. Pero la fiesta fue de tres años y no supieron retenerla. Varios de los discípulos de Mario Rosales operaron esa elección, recuperando la alcaldía de Chapala con el triunfo del finado Guadalupe Padilla. Esos mismos operadores hicieron ganar también al priista Alberto Alcántar, pero ya en 1999 algunos operadores políticos empezaban su migración con los vecinos. En el 2000, el efecto Fox permitió al PAN Chapala alcanzar la victoria por segunda vez y así fue ya en el 2003. Pero en el 2006 hubo una ruptura al interior del PRI y Gerardo Degollado gana la alcaldía, pero dejó suelto y no midió el nivel de operatividad de Chuy Cabrera. Entre diretes de “la siguiente vas tú”, se empezó a romper, y una frase de Paco Gómez, “ya ganamos”, otro de los grandes operadores, dijo eso cuando contaron el número: “nadie ha ganado la presidencia con ese número de votos”. La sorpresa fue que Chuy rebasó esa cifra.
Jesús Cabrera es parte de los herederos de Mario Rosales; sí sabe operar una elección y no nada más eso, entiende la dinámica de gobernar y dejar suelto el partido. Ganó esa elección y le operó desde la presidencia la campaña a Joaquín Huerta. Este último obtuvo una votación histórica para el 2012: más de 10 mil votos.
Las diferencias con el PAN hacen que empiece a fraguar la salida y, en un partido de fútbol en el campo Juan Rayo, al que asiste Enrique Alfaro, eso fue abiertamente su inicio en Movimiento Ciudadano. Operó en ese partido junto con Moy Anaya y otro de los que se pueden considerar herederos de Mario Anaya y que hoy es de los mejores operadores políticos del municipio, como es Paulo Gómez. En 2015, de ser un partido de reciente creación, MC dio la pelea al PRI, que gana con Javier Degollado, pero no fue hasta el 2018 cuando, favorecidos también por el efecto Alfaro, le arrebatan la presidencia al PRI, aunque ahí hubo ciertos factores.
Moy Anaya se dedicó a gobernar y dejó de lado el control del partido, no pudo crecer y se tuvo que resignar. En esa campaña no la operó Jesús Cabrera.
Hoy existen otras condiciones. Paulo Gómez está en el PAN; los Anaya, ellos mismos operan su candidatura. Pero si Chuy Cabrera ya se destapó es porque ya trae un buen número de seguidores, y el hecho de que se suba al ring de Chapala es porque es un tipo que sí le entiende a la política y que sí sabe operar una elección.
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